“La violencia es la expresión de nuestro miedo al diferente”.
Gandhi

Nacionalismos y pasión, una mezcla peligrosa

“Considero debilidad toda fuerza que se impone. Los débiles no tienen el valor de ser justos, escapan al deber de ser justos, y tratan de obtener resultados rápidos por las vías abreviadas de la injusticia”. 

R. Tagore

“La violencia es la expresión de nuestro miedo al diferente”.

Gandhi

El premio nobel de literatura, Rabindranath Tagore, en su libro "La casa y el mundo", nos presenta todo un tratado sobre ética política aplicable a todos los tiempos, aunque la historia transcurra en la India arrastrada por el nacionalismo extremo que surgió a mediados del s. XX.

Basada en tres personajes, el matrimonio formado por el rajá Nikhil y su esposa Bimala, más Sandip, un joven y turbulento político nacionalista radical al que Nikhil ayuda aunque no comparta sus ideas, la obra nos lleva a un viaje interior y a una reflexión sobre la pasión ciega de los extremismos, cuyo resultado final siempre es el mismo: falta de tolerancia, ruptura con todo lo diferente y enfrentamientos que acaban en la división de los pueblos y muerte de inocentes.

Según mi interpretación, cada personaje tiene una doble representación, interna y externa: en primer lugar, su carácter personal con los valores que lo mueven y, como proyección de dicho carácter, su visión de la vida y forma de actuar en ella. Así, los personajes en su conjunto somos nosotros mismos, según las fuerzas por las que nos dejemos llevar; y también nuestras actitudes “políticas”, según las cuales enfrentamos los conflictos sociales, estarán regidas por dichas fuerzas ocultas que nos mueven. Como siempre, la clave de todo está en el corazón, mente e ideales del ser humano: según pensamos y sentimos, así actuamos.

Bimala, la esposa, en la clave personal es nuestro mundo de afectos y, por tanto, el amor. Al principio, Bimala se limita a servir y amar a su esposo según las viejas tradiciones, pero Nikhil la llevará a salir de la “casa” al “mundo” y relacionarse con los problemas y gentes de su tiempo, al objeto de que el amor entre ellos dos pueda ser verdaderamente libre y no por “tradición”. En lo colectivo, Bimala es el corazón de la India y la India misma, debatiéndose entre la tradición heredada, la pasión de la nueva corriente política y la sabiduría de las escuelas de filosofía.

Nikhil, el esposo, aparece como un prudente rajá que, asesorado por su maestro, trata de llevar a su pueblo y a su esposa a la modernidad, pero sin causar traumas. Es la prudencia y reflexión filosófica que trabaja para conseguir cosas válidas y duraderas, aunque este sea un proceso lento al basarse en la educación y no en la espontaneidad. A nivel colectivo, representa a los políticos sabios, que tan poco abundan y son aún menos escuchados.

Sandip, joven político nacionalista, con un fuerte carisma capaz de movilizar a las masas con facilidad, es la razón fría y carente de escrúpulos que busca el éxito a cualquier precio y sin importarle las secuelas dolorosas que pueda acarrear; solo le preocupa el presente y se basa en la fuerza y en la pasión. Él encarna a los políticos radicales, extremistas de cualquier signo, color o lugar; bajo el grito de libertad buscan resultados rápidos y aportan soluciones fáciles, sin pensar en las consecuencias; solo les importa lo inmediato, el “éxito” cueste lo que cueste. Su visión del mundo es en blanco y negro: si eres de los míos, eres bueno, y si no, eres malo y, por tanto, un estorbo; promueve el radicalismo de consumir solo los productos de su país o región, aunque sean de peor calidad, de mayor costo para los pobres y arruinen a mucha gente que comercia con productos extranjeros mejores y más baratos. Su encanto es el de la pasión juvenil y la promesa de lo novedoso e inmediato.

Bimala pasará del amor tradicional a su esposo a la atracción pasión irracional por Sandip, hasta que, desde la reflexión, descubre la soberbia y egoísmo de este y el valor y amor de su esposo Nikhil hacia ella. Y en este viaje, Nikhil también descubrirá la necesidad de flexibilidad y de aceptar la vida y a las personas con lo bueno que nos ofrecen, sin querer encasillarlos en ideas preconcebidas. Por su parte, Sandip caerá de su pedestal ególatra y, aunque la gente le siga, estará solo y angustiado, víctima de sus propias mentiras.

EL PELIGRO DE LOS EXTREMISMOS POLÍTICOS

“Los que predican los `derechos de todos a la propiedad´ no deberían ser ladrones. Pues si lo fueran, sus discursos serían mentiras. Cuando se está bajo la influencia de la pasión, no se pueden comprender bien las obras de esta especie. (…) Yo no acepto la verdad de la pasión sino cuando reconozco la verdad de la obligación”.

“Cuando el hombre sólo se preocupa de las pequeñas cosas del momento, olvida lo verdadero y pierde contacto con la verdad”.

“Estoy dispuesto a servir a mi país; pero reservo mi veneración para el derecho, que es más sagrado aun que mi país. Adorar al país de uno como a un dios es entregarlo a su desventura”.

“Quien verdaderamente cree en Dios y adora a la humanidad, para él no debe haber diferencia de hombre a hombre ni de patria a patria”.

“Quienes defienden que su fuerza es limitada y por eso su culto a la humanidad lo limitan al culto a su patria, ¿cómo pretenden adorar a Dios odiando otras patrias que son, como la suya, manifestaciones de Dios?”.

“Querer dar a nuestras pasiones un lugar más alto que a la Verdad es un signo seguro de servilismo.  (…) Mientras somos refractarios a la verdad y sensibles solamente a estímulos artificiales, somos, sepámoslo bien, incapaces de gobernarnos”.

“Yo no soy adivino, sino humano; y por lo mismo, no permitiré que todo el mal que hay en mí sea magnificado en ninguna imagen de mi país”.

“Los que realizan sacrificios por su país merecen ser llamados sus servidores; pero los que obligan a otros a hacerlos en su nombre son enemigos de la patria, socavan la libertad en su base para gozar de ella en la cumbre”.

“El país no es la tierra, son los hombres que ella sustentan. ¿Han echado ustedes siquiera una mirada a esos hombres? No, pero ya quieren imponerles la sal que han de comer y los vestidos que han de usar. ¿Por qué han de sufrir esa tiranía? ¿Y por qué hemos de permitir nosotros que la soporten?”.

“Tiranizar para el país es tiranizar al país”.

“Si la idea de una India unida es justa, los musulmanes no pueden ser excluidos, ni buscarles un lugar donde relegarlos para que no causen molestias. No se puede suscitar unos trastornos para evitar otros. El único plan válido es evitar las querellas”.

“El día que busquemos el bien de nuestro país por el camino de justicia y de virtud, Aquel, que es más grande que las patrias, fallará a favor de nuestra causa”.

“Se puede medir la libertad de cada país por el miedo que reina en él. Donde el miedo sólo retiene a los malhechores, el Gobierno puede vanagloriarse de liberar al hombre de la violencia del hombre. Pero donde el miedo reglamenta los vestidos, el comercio y la alimentación, se puede decir que la libertad humana es ignorada y que la humanidad está minada por su base”.

ÉTICA, CIENCIA, AMOR Y LIBERTAD

“El verdadero valor del amor consiste en que enriquece los corazones pobres. Para los corazones grandes hay en este mundo toda clase de recompensas divinas. Pero para las almas de los humildes, Dios no ha reservado sino el amor”.

“En Europa las personas juzgan todas las cosas desde el punto de vista de la ciencia. Pero el hombre no es ni puramente fisiológico, ni puramente psicológico, ni puramente social. ¡No lo olvidéis, por Dios! El hombre es mucho más que su propia ciencia natural. Te burlas de mí llamándome alumno de maestro de escuela, pero el chico de escuela eres tú y no yo. Tú buscas la verdad en los libros de ciencia y no en ti mismo”.

“Creo que estoy a punto de comprender una cosa: que el hombre atizó tanto la llama del amor que la hizo rebasar sus legítimos dominios; y en adelante, en nombre de la humanidad misma, ya no puede volverse a sus justos límites. A fuerza de adorar al amor, el hombre ha hecho un dios de su pasión”.

“Hay algo más en el mundo que la unión de un hombre y una mujer. El vasto mundo se extiende mucho más allá del amor, y no podemos, realmente, medir nuestras alegrías y nuestras penas sino contemplándolas desde ese más allá”.

“Dios puede concedernos su favor, pero es preciso que tengamos fuerza para aceptarlo”.

“Había llegado a comprender que nunca podría ser libre antes de haber aprendido a liberar. Conservar a Bimala como una guirnalda en mi cuello era también imponer un lastre a mi corazón. Lo pido ardientemente al cielo; si la felicidad no puede pertenecerme, que se vaya; si la desgracia debe ser mi carga, la espero; pero no quiero la servidumbre. Adherirse a la mentira como si fuera verdad, es degollarse; ¡guárdame, Señor, de tal suicidio!”.

“Los libros no nos enseñan nada; leemos en las Escrituras que nuestros deseos son lazos que nos encadenan y encadenan a los demás. ¡Palabras vacías de sentido! Solo cuando abrimos al pájaro la puerta de su jaula comprendemos hasta qué punto el pájaro nos libera. Sea lo que sea la cosa que enjaulamos, ella nos encadena con deseos más fuertes que los lazos de hierro. Es lo que el mundo no ha llegado a comprender. Se quiere reformar el mundo fuera de uno mismo; pero es en uno mismo, en sus deseos, donde hay que operar reformas, y en ninguna otra parte.

Creemos que somos dueños de nosotros cuando tenemos en nuestras manos el objeto de nuestros deseos. Pero no somos señores de nosotros mismos hasta no haber expulsado nuestros deseos de nuestros corazones”.

“No podemos ver la Belleza si la tenemos prisionera. Fue Buda quien conquistó el mundo y no Alejandro”.

“Uno no es el único dueño de su vida, pues no puede realmente vivir sin la ayuda de los que le rodean”.

LA PASIÓN PSEUDORRACIONAL (Sandip)

(Habla Sandip) “Desear y poseer, he ahí una regla de conducta franca y limpia. Los que pueden aplicarla hasta el fin están seguros de su victoria. Pero los dioses no han querido que esto fuese fácil, y han enviado a los hombres una sirena llamada simpatía para distraerlos y turbar su mirada en una bruma de lágrimas”.

(Habla Sandip) “El deseo está hecho para los hombres que son hombres, y la esperanza está reservada a los cobardes. La esperanza nos arrastra al pasado y al porvenir y estorba nuestros pasos en el camino del presente. Los que prestan oído a las voces que vienen de lejos y están sordos a la llamada de lo inminente se hallan perdidos en el recuerdo”.

(Habla Bimala) “Tiene que haber en nosotros dos personas distintas. Una de las dos piensa que Sandip trata de engañarme; y la otra es feliz de que me engañe. Sandip tiene poder, pero no la fuerza que da la justicia. Él suscita la vida, pero es para herirla de muerte”.

(Habla Nikhil) “Sandip nunca trata de descubrir la verdad, sino que se complace en exhibirla burlonamente. Si hubiera nacido en los desiertos de África, se habría divertido inventando toda clase de argumentos para probar que el canibalismo es el mejor medio de propagar la fraternidad humana. Pero los que juegan con ilusiones acaban siendo sus víctimas”. 

(Habla Sandip) –El objetivo del hombre no es la verdad sino el éxito.

–El verdadero éxito –corrigió mi maestro (de Nikhil).”

(Habla Bimala) “Sandip, el hombre de poderes mágicos, pierde toda su seducción cuando sus fascinaciones se niegan a servirle. De un rey que era, había descendido al nivel de un villano”.

Javier Saura

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